lunes, 13 de noviembre de 2017

Señales

A pesar de toda convicción, es la vida misma la que a veces nos zarandea y desorienta.
A veces incluso todo el conocimiento y experiencia del pasado no sirven de nada en una nueva experiencia que no tiene precedentes porque la Vida siempre sube su apuesta con nosotros.
La vida nos pone a prueba con un nuevo reto, utilizamos todos nuestros recursos, nos dejamos sentir la emoción, soltamos el apego a los resultados y aún así no logramos vencer una incertidumbre y desasosiego internos...entonces si verdaderamente has hecho todo lo posible y vas a tomar una decisión en base a ello que te genere paz, entonces y solo entonces puedes pedir señales.
Pedir una señal que confirme tu camino, tu elección, que te dé la fuerza necesaria y te muestre la dirección de tu destino, porque a veces el camino que nos conduce a él no está nada claro.
Hay que experimentarlo para poder decirlo con convicción y yo puedo. Puedo decir que se nos asiste amorosamente, sobretodo cuando nuestros guías ven que hacemos nuestro mejor esfuerzo y aún así no conseguimos orientarnos.
Yo lo he vivido de maneras tan sorprendentes que no me queda ninguna duda al respecto.
Esa magia se convierte desde ese momento en un amuleto personal al que recurrir en momentos de flaqueza. La señal ha de ser inequívoca. Se siente una total convicción y asombro y tiene la capacidad de reconciliarnos y colocarnos internamente.
Muchas son las pruebas del camino y muchos los dones recibidos, ten por seguro que tendrás que hacer buen uso de ellos. Cuando el universo se comunica contigo nunca es baladí. Toma en serio su dirección, siéntete acompañado y seguro...
Si nos implicamos en nuestro crecimiento y evolución con honestidad, el universo hace que el camino se nos muestre cuando la fuerza humana flaquea...Hay ángeles alrededor de nosotros, creéme.

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