jueves, 16 de noviembre de 2017

Detox

El aire vuelve a tener oxigeno, al principio resulta bastante extraño...incluso un extraño mareo y desorientación me confunden.

Es un espacio distinto en el que escucho el ruido de propia respiración y en el que hay un profundo silencio.

Escucho a mi corazón latir, tomo conciencia de que está ahí ya se me habia olvidado... Percibo que se acelera como pidiéndome que no me vuelva a olvidar de que existe y de que merece ser cuidado.
 Todavía siente miedo. Tiene tantas cosas que gritarme que se queda en blanco bloqueado a la espera de ver que hago y si esta vez es cierto que me quedo con él sin huir de mi misma.

De repente lloro y de repente mi mente se queda en blanco mirando el infinito.

 Estoy sencillamente agotada.

Se hace raro el silencio, la falta de ese estímulo constante que no me permitía estar en contacto conmigo misma se volvió adictivo.

Echo de menos el veneno de aquella toxicidad y no entiendo porque, no entiendo nada. Me odio por ello. Odio las cosas.

Mi bioquimica no entiende de explicaciones racionales, mi mente repite como un mantra el porqué de mis decisiones... pero el dolor clava a modo de cuchilladas traicioneras.

No puedo controlar esto. Solo sentirlo, solo pasar por ello porque ya he probado todo lo demás y todo lo demás no ha funcionado.

Este es el único camino posible y tiene un panorama aterrador.

De pronto se me cruza un recuerdo, un olor, un pensamiento y la naúsea aparece.

Camino como un zombie, la vida pasa ante mí deprisa y no puedo percibir correctamente ni concentrarme en nada.

El terror lo llevo dentro aunque fuera no suceda nada. Quiero que se vaya.




¿Cómo he podido llegar hasta este estado sin haberme dado cuenta?

 ¿ En que clase de hipnosis demoniaca he estado abducida?

¿ En que momento he perdido el sano juicio y porqué?

No logro entenderlo. Siento rabia.
Necesito cuidados, Recuperarme.
Necesito otro tipo de personas en mi vida, rodearme de bondad y de empatía pero mis alarmas estan muy reactivas.

Necesito ser buena conmigo misma de la manera que nadie jamás podrá nunca serlo, ahora lo sé.
y sobretodo, necesito darme la oportunidad de ser yo misma, auténtica y coherente y dejar de complacer de jugar el papel adecuado en los teatrillos ajenos y descubrir de una buena vez la persona que se encuentra dentro de este cuerpo que habito.

Me doy cuenta de que no me conozco, no sé que me gusta ó lo que realmente quiero... Nadie se ha molestado en preguntarme ni yo en exigirlo. Era mas cómodo para todos que yo hiciera el papel esperado.

El precio ha sido perderme y en ese vacío es en el que realmente me aterra caer.

Solo yo puedo llenarlo, ahora lo sé.

Ahora ya soy libre...libre dentro del profundo silencio, libre para ir drenando mi dolor y escuchar a la persona que hay detrás del él.

Elijo quedarme a esperar que pase ese dolor para Verme. Me lo merezco.
Ahora sí, Voy por fin camino a Casa.

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